domingo, 4 de marzo de 2012


CIUDAD DE MÉXICO (Notimex)  Casi 63% de la población rural mexicana vive con menos de 1,060 pesos al mes, lo cual la ubica en una línea de pobreza patrimonial que le impide acceder a niveles satisfactorios de alimentación, vestido, salud y educación.
Los datos anteriores revelan que “durante 2006, los niveles de ingreso en el campo disminuyeron considerablemente con relación al 2004, pues en ese año, el indicador se ubicaba en 59%”, así lo indicó este viernes  Javier Cabrera Adame, de la Facultad de Economía de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM).
Al participar en el taller "La cuestión social en el campo mexicano: México ante el 2008", el investigador precisó que de 1981 a 2006,  los recursos destinados a desarrollo económico del sector pasaron de 3.3 a 0.6 % del Producto Interno Bruto.
Asimismo, expuso que desde los años 80, el abandono generalizado de las políticas públicas de fomento agropecuario, ha causado dependencia alimentaria en prácticamente la mayoría de los productos que se consumen en el país, especialmente en los granos básicos.
"Ante este panorama, el reciente desabasto de maíz y aumento del precio de la tortilla no se puede considerar un simple desequilibrio coyuntural; plantea la necesidad de la intervención estatal con estrategias que permitan al país entrar en una etapa de crecimiento y desarrollo sostenido", puntualizó.
La superficie sembrada en nuestro país, registró un descenso de un millón de hectáreas, mermando el potencial productivo al pasar de 14.3 en 1990 a 13.3 en 2006.
El especialista de la UNAM indicó que el año pasado, 34%  del consumo nacional de los principales granos y oleaginosas, fue precisamente de origen extranjero.
En este sentido, el campo mexicano presenta un conjunto de problemas graves, algunos de carácter estructural, como atraso tecnológico, minifundio y dependencia del temporal en vastas regiones de país, apertura comercial y un descuido por parte del Estado.

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